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El error más caro en contratación de personal

Seamos honestos: en muchas empresas, especialmente en el mundo fintech, todavía se ve la contratación como un trámite más. Algo que hay que resolver rápido para “tener a alguien que ayude”. Pero contratar mal no es un error menor, es uno de los errores más costosos que puede cometer una empresa.

Y no me refiero solo a lo financiero —aunque también pesa—, sino al tiempo perdido, a los equipos desmotivados, a los líderes frustrados y a las oportunidades que se escapan mientras el nuevo integrante no da una.

En IRE México hemos visto todo tipo de historias. Una de ellas se me quedó grabada: una empresa nos contactó para ayudarlos a contratar una asistente ejecutiva. Les gustó la propuesta, pero decidieron no seguir adelante y contratar a la hija de uno de los socios. Al parecer, “era de confianza”.

Un año después, nos volvieron a llamar. El resultado de esa contratación fue bajo desempeño, tensiones internas, tiempo perdido y, sobre todo, una profunda frustración por haber dejado pasar la oportunidad de hacerlo bien desde el principio.

Y es que muchas veces, en lugar de buscar talento, las empresas terminan llenando huecos. Estamos acostumbrados a pensar que cualquiera puede “cumplir con el rol”, cuando en realidad lo que necesitamos es gente que lo transforme. No se trata de sumar gente, se trata de sumar talento.

La contratación no es un acto administrativo, es una decisión estratégica.

Especialmente cuando se trata de posiciones clave. No basta con que alguien “cumpla”. Necesitamos personas que encajen con la cultura, que entiendan el negocio y que quieran crecer con la empresa.

Por eso, si estás por contratar a tu primer empleado clave o armar un nuevo equipo, aquí va algo que aprendimos con los años (y que muchos aprenden después de varias caídas): no improvises. No lo hagas a la ligera. Y, si puedes evitarlo, no lo hagas solo.

Un buen proceso de reclutamiento no es un gasto, es una inversión que te ahorra muchos dolores de cabeza.

En IRE México trabajamos con fintechs y empresas del sector financiero precisamente para evitar eso: malas decisiones que terminan en dramas laborales, crisis en los departamentos o incluso en litigios innecesarios.

Así que, antes de contratar, considera esto:

  • Primero, asegúrate de tener claro el perfil. No solo las funciones, sino el tipo de persona que puede crecer en ese rol. Qué habilidades necesita, cómo debe ser su forma de trabajar y qué valores no pueden faltar.
  • Segundo, asigna un presupuesto competitivo. El talento de calidad no busca solo sueldo, busca estabilidad, oportunidades y beneficios visibles en el corto y mediano plazo. El buen talento tiene opciones, y tú quieres que te elijan a ti.
  • Tercero, agenda una reunión con nosotros. En una primera entrevista de 45 minutos recopilamos toda la información clave para ayudarte a definir el rol, sus funciones y el perfil ideal. Te entregamos un documento claro y estructurado que te ahorra horas de ensayo y error.

Contratar mal es caro. Contratar bien, a la primera, es una ventaja competitiva. Y nosotros estamos aquí para ayudarte a lograrlo.

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